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la ZAD (Zona A Defender)

Posted: diciembre 15, 2012 by movimientoanarkista in Publicaciones 2011-2012
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La Imagen1vida en la ZAD

la ZAD (Zona A Defender) es una zona en la que se okuparon distintas posiciones a lo largo del perímetro previsto para la construcción de un aeropuerto por parte de las fuerzas represoras y controladoras del estado francés, y de ayuntamientos como el de Nantes, empujados y financiados por los intereses de oligarquías económicas como la empresa VINCI. La okupación se utiliza como medio de lucha en la Zad desde hace unod diez años.

Los sueños delirantes de estos grupos de poder, y sus cómplices las oligarquías políticas, a las que los ciudadanos votan, pretenden desarrollar un macro proyecto comercial, que es el aeropuerto contra el que luchan desde hace mas de treinta años, lxs agricultores que viven ahí, centenares de okupas y otrxs solidarixs. Este proyecto del aeropuerto, demostradamente innecesario, con lagunas legales, y instigado por políticos corruptos, ha desalojado y pretende desalojar cientos de agricultores, de jóvenes y de familias, que desarrollan su vida en el entorno, trabajando la tierra, y desarrollando distintas actividades con un consumo inteligente de los recursos en muchos casos, muy diferente del que nos quieren imponer los proyectos capitalistas como el del aeropuerto. Muchas de estas personas, entre los que se encuentran los okupas, viven rodeados de tierras cultivables, prados de pasto, bosques y otros entornos, que hay que proteger de los que nos quieren llenar el mundo de centros comerciales, autopistas y ciudades dormitorios, como pretende hacer VINCI, ayudado de los poderes públicos, y como sigue haciendo en Francia y también en otros países, como España, si no les ponemos resistencia.

La okupación de estas posiciones estratégicas, no solo busca como objetivo inmediato, solidarizarse con luchas sociales y populares y combatir los proyectos políticos y injustos que están poco a poco cambiando la faz de la tierra y la vida en ella. Hablamos de dificultar los trabajos de los esbirros del poder, tales como policías, militares, jueces o científicos, y apoyar a los agricultores y familias que aun resisten contra un proyecto, que les iba a dejar sin casa y sin medios de vida autónomos, para ser realojados en otro lugar distinto al de sus orígenes, encerrados en hormigueros, rodeados de asfalto, y lejos de sus familiares y amigos.

Una vez posicionadxs sobre el terreno, la okupación empieza a darse también sentido a si misma, encontrando metas mas a largo plazo y proponiendo formas de vida alternativas, que se desarrollan por el trabajo cotidiano de lxs okupas, su relación con los agricultores, ganaderos y familias del entorno, y que se nutre de los visitantes, en su mayoría nómadas, que vienen de otros colectivos o a nivel individual a compartir a la ZAD. Hablamos de okupaciones de bosques que quieren ser destruidos, okupaciones de casas antiguas y abandonadas y de tierras cultivables abandonadas. La vida en la ZAD ha sido un duro trabajo colectivo reformando y haciendo habitables las estructuras existentes y autoconstruyendo casas en los arboles o sobre el terreno, con materiales reciclados, viviendo en casas ligeras, como caravanas, camiones, tiendas, teepee, dommo o jurt. Espacios que eran utilizados por muchas personas, que no siempre eran las mismas, que no siempre eran las que los habían construido, donde lo mas importante era que las mismas sirvieran al objetivo común y que hubiera cierta rotación de personas.

La ZAD se encuentra cerca de Nantes, a las puertas de una zona culturalmente particular, denominada la Bretaña. El clima no es sencillo, sobre todo en invierno, cuando llueve bastante, o al menos el sol no aparece muy frecuentemente, hace frío, y el barro dificulta la movilidad. La densidad de habitantes en la zona rural es poca, pero es verde por todos lados y muy fértil. La vida no es sencilla, y si estas okupando, muchas veces no hay agua, tampoco electricidad, ni basureros, necesitas tener siempre leña seca para calentarte y a veces calentar los alimentos, y para moverte entre los distintos puntos de la ZAD, normalmente utilizas la bicicleta. Estas condiciones son mas duras, pero a muchas personas nos parecen mas sostenibles, obligándonos a desarrollar otros medios, buscar agua de la fuente publica, como antaño, instalación de placas solares, baños secos, zonas habilitadas para el compost. La dificultad del terreno, y de medios económicos y técnicos, incrementa el apoyo mutuo sobre todo en cuanto a los alimentos, los materiales y los saberes, potencia también la creación de lugares comunes, como zonas de acopio de materiales o alimentos, tienda gratis, espacios colectivos para recibir a los visitantes, para la informática y internet, radio comunitaria y lugares de reuniones y asambleas.

Cada casa o cada bosque o lugar donde se agrupaban colectivamente un numero de personas, se denomina con un nombre, y desarrolla una dinámica de vida independiente, haciendo sus propias propuestas, que a veces eran también propuestas a las otras casas o hacia afuera de la ZAD. Pero cada lugar era libre e independiente, de forma que existía una diversidad de propuestas y formas de vida, que periódicamente se encontraban para discutir las ideas, crear actividades comunes, calendarios comunes, y continuar con la lucha contra el aeropuerto y con la relación con los agricultores y familias en resistencia. Pero siempre respetando la identidad y la independencia de cada lugar, de cada casa, de forma que la organización buscaba encontrar puntos en común, espacios comunes, buscaba el entendimiento y el hablar sobre las dificultades y problemas que pudieran surgir. Toda esta actividad estaba soportada por la iniciativa y el esfuerzo de personas que venían de los distintos lugares okupados, y que a veces trabajaban y se organizaban entre ellos, sin que hubiera ninguna dirección común, estructura o jerarquía. Hablamos de varios huertos comunitarios okupados cada año, hablamos de fanzines semanales que informaban de la vida y las actividades en la ZAD, también de una revista, “Lesse Beton”, que iba dirigida a las poblaciones de los alrededores de La ZAD, hablamos de colectivos autónomos de medios audiovisuales y difusión, colectivos autónomos de seguimiento de presos políticos, asambleas periódicas, jornadas de trabajo colectivas, acciones conjuntas, colectivos artísticos autónomos, y otros amores y desamores.

En la ZAD se practicaba la autonomía a través de la agricultura, es por eso que varias casas tenían también sus propios huertos, con los que se abastecían de frutas y verduras, llegando incluso a participar en pequeños mercados populares y hacer trueque de materiales, técnicas y productos con agricultores y familias de los alrededores, o a compartir la cosecha con otras casas. Se utilizaban distintas practicas de cultivo, desde las clásicas, recuperación de técnicas antiguas, la biodinámica y la permacultura. Se practicaba la autonomía a través de los distintos talleres de bicicletas, la mayoría con material reciclado, se potenciaba el conocimiento de las plantas silvestres y la supervivencia en terrenos que no estaban adaptados a las comodidades que la ética burguesa pretende imponernos. Existía una panadería que alguien había montado en su casa, haciendo pan para toda la ZAD, dos veces a la semana, con precio libre. Hablamos de un taller mecánico autogestionado, actividades de bricolaje, soldadura, escalada, pintura o medios audiovisuales. Gallinas que se crían solas para la autonomía de las casas, perros, que eran buenos compañeros, cabras, que dan leche, y otros seres vivos.

Imagen2En la ZAD se intercambiaban y se practicaban formas de lucha contra un sistema que no nos gusta y que no nos deja participar. Desde la lucha clásica hasta la creación de nuevas formas de resistencia y confrontación con el poder, que cada vez es mas represor contra las formas de insurgencia popular. Manifestaciones, distintas formas de acción directa, charlas, debates, proyecciones, y solidaridad con otras luchas sociales fuera del movimiento okupa o fuera del espacio a defender denominado la ZAD. Luchas contra los proyectos de la linea de alta tensión, o contra los trenes de alta velocidad, contra la energía nuclear, contra el proceso urbanizador, contra las fronteras y contra la implantación de una forma de vida única, basada en el consumo y el automatismo. El arte y la lucha también se mezclaban, para encontrar propuestas creativas y de influencia situacionista. Se encontraban artistas plásticos, circenses, escritores, poetas, danzantes, soñadores, músicos, militantes, payasos, nómadas, sin techo, y otras muchas formas artísticas de afrontar la realidad dominante. Hablamos de una bibliobus, que contiene cientos de volúmenes difícilmente encontrables en librerías y bibliotecas, que permiten también la autonomía del saber y de la memoria histórica, fuera de la selección y control de la cultura y del poder dominante. El arte para hacer la vida mas agradable y encontrarnos con nosotrxs mismxs.

La ZAD es un lugar de encuentro de ideas y personas implicadas en la lucha política y preocupadas por la inconsciencia y la inercia global, por la guerra y el bloqueo cultural y material que sufren los grupos humanos marginados, sometidos o exiliados de sus lugares de origen, para robar la materia prima o hacerse con el control de los recursos. Personas de todo el mundo han pasado por La ZAD en los últimos años principalmente, personas de todas las edades conviven, intercambiando lenguas y culturas, llamados por la solidaridad de luchas, el intercambio de saberes y llamados por los campamentos, actividades y jornadas de lucha organizadas en la ZAD. Hablamos de campos climáticos, jornadas por la okupacion, los presos, los movimientos no border y los movimientos sin tierra. Semanas de intercambios artísticos y de intercambio de saberes, jornadas organizadas con colectivos de Nantes, y acciones propuestas por otros colectivos, solidaridad con los movimientos sociales surgidos en el ultimo año, fuera y dentro de las fronteras europeas, encuentros con la Clown Army o la samba activist.

La ZAD es muchas cosas, lleno de radicalidad y movimiento y lleno de otras, cada cual habrá de tener su propia opinión, nosotrxs hablamos de lo que nos inspira a apoyar una lucha de hace mas de treinta años y a difundir la realidad de desalojos y represión que están sufriendo estos días los compañeros y las compañeras.